Las tarifas de energía eléctrica en Colombia podrían registrar incrementos en los próximos meses, según advirtió Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), debido a la convergencia de tres factores: la situación financiera de Air-e, la creciente dependencia de gas natural importado y la posible irrupción de un fenómeno de El Niño que reduciría la generación hidráulica.
Gas importado y plantas térmicas elevan los costos de generación
Colombia ha incrementado su dependencia de volúmenes de gas provenientes del exterior para satisfacer parte de la demanda interna. Este suministro tiene un costo estructuralmente superior al del gas de producción nacional, diferencia que, según Ortega, se traslada directamente al precio final que pagan hogares y empresas en sus facturas de electricidad.
El directivo precisó que las plantas termoeléctricas dependen de la disponibilidad de combustibles para operar con regularidad. Ante las limitaciones en la oferta de gas, el sistema podría verse obligado a recurrir al diésel como alternativa, lo que elevaría aún más los costos de producción energética.
«El país puede encontrar cómo superar esto, pero se requieren decisiones de fondo, como que Ecopetrol ponga a disposición la molécula de gas de las refinerías y utilice diésel para operar. Son decisiones difíciles que requieren coordinación entre sectores para garantizar que no haya racionamiento», señaló Ortega en declaraciones a W Radio.
Deudas de Air-e generan tensiones en el mercado eléctrico
Las obligaciones financieras acumuladas por Air-e, empresa responsable de la distribución y comercialización de energía en parte de la región Caribe colombiana, constituyen otro elemento de presión sobre el sistema. Según el presidente del GEB, esas deudas generan desequilibrios entre los agentes del mercado eléctrico y contribuyen al deterioro de las condiciones tarifarias para los usuarios finales.
La combinación entre mayores costos de generación y las dificultades financieras de operadores distribuidores crea un escenario de vulnerabilidad para la estabilidad del sector energético nacional.
Riesgo climático amenaza la generación hidráulica
Ortega también hizo referencia al monitoreo de las condiciones oceánicas frente a las costas de Perú, donde se detectan señales compatibles con un posible fenómeno de El Niño. De trasladarse esas condiciones hacia la zona ecuatorial, Colombia podría enfrentar temperaturas elevadas y una reducción en los niveles de los embalses.
Dado que la generación hidráulica representa la principal fuente de electricidad del país, cualquier caída en los caudales obligaría al sistema a sustituir esa capacidad con generación térmica, tecnología más costosa y dependiente de combustibles fósiles cuyo suministro ya enfrenta restricciones.
Coordinación sectorial, clave para evitar el racionamiento
El directivo del GEB subrayó que evitar un escenario de racionamiento energético requiere decisiones coordinadas entre los distintos actores del sector, incluyendo a Ecopetrol, los generadores y el Gobierno nacional. Ortega calificó un eventual racionamiento como «increíblemente doloroso y costoso para la sociedad». Las autoridades energéticas y los agentes del mercado deberán definir en los próximos meses las medidas concretas para garantizar el abastecimiento y contener el impacto sobre las tarifas.