El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, confirmó que Moscú espera concretar en breve un acuerdo con Pekín sobre el gasoducto Fuerza de Siberia 2, al término de la visita oficial del presidente Vladímir Putin a China celebrada el 20 y 21 de mayo de 2026. A pesar del avance en las conversaciones, las partes no lograron cerrar un pacto definitivo durante la cumbre.
Avances reconocidos, pero sin acuerdo final
Peskov reconoció que las negociaciones registraron progresos concretos durante el encuentro entre Putin y el presidente chino Xi Jinping. Según el portavoz, Moscú y Pekín alcanzaron entendimiento sobre numerosos detalles técnicos y comerciales del proyecto, aunque algunos puntos menores permanecen sin resolver.
"El trabajo continuará. No dudamos que en breve lograremos un resultado concreto", declaró Peskov en su rueda de prensa diaria.
La víspera de esas declaraciones, el mismo funcionario ya había señalado que ambas naciones habían consensuado los principales parámetros del gasoducto, cuyo trazado de aproximadamente 2.600 kilómetros atravesaría territorio mongol para conectar los yacimientos siberianos con el mercado chino.
Un proyecto de escala histórica aún pendiente de precio
El gasoducto Fuerza de Siberia 2 está diseñado para transportar hasta 50.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año, lo que lo convertiría en el mayor gasoducto del mundo por capacidad. En septiembre del año anterior, la empresa estatal Gazprom suscribió un memorando jurídicamente vinculante con China sobre la construcción de la infraestructura.
Sin embargo, el principal obstáculo que persiste es el precio del gas. China no ha aceptado todavía la tarifa propuesta por Rusia, en un contexto en el que Pekín busca activamente diversificar sus fuentes de suministro. Turkmenistán, país que Xi Jinping tiene previsto visitar próximamente, también ha manifestado disposición para incrementar sus exportaciones de gas hacia China, lo que refuerza la posición negociadora del gigante asiático.
Contexto: dependencia energética y reorientación rusa hacia Asia
La materialización del acuerdo resulta estratégicamente crucial para Rusia. Desde que los países europeos suspendieron sus importaciones de energía rusa como consecuencia de la guerra en Ucrania, Moscú ha acelerado la reorientación de sus exportaciones hacia mercados asiáticos. En 2025, Rusia suministró a China 101 millones de toneladas de petróleo y cerca de 49.000 millones de metros cúbicos de gas.
Durante la cumbre, Putin también garantizó el suministro continuo e ininterrumpido de petróleo, gas natural licuado y carbón a China, en un momento en que las tensiones en el Estrecho de Ormuz han afectado severamente las importaciones chinas procedentes de Oriente Medio.
Putin y Xi Jinping firmaron además la Declaración Conjunta sobre el Fortalecimiento de su Asociación Integral y Cooperación Estratégica, aunque el encuentro no derivó en los grandes pactos energéticos que el líder ruso había anticipado. Ante la ausencia de resultados más tangibles, Putin canceló la rueda de prensa habitual que ofrece a los periodistas en sus viajes al exterior.
Próximos pasos
Las negociaciones técnicas y comerciales sobre el Fuerza de Siberia 2 continuarán a nivel de equipos especializados de ambos países. La resolución de los puntos pendientes, en particular la fórmula de precio, determinará el calendario de inicio de la construcción de una infraestructura que ambas partes consideran prioritaria para sus respectivas estrategias energéticas a largo plazo.